Faltaba mas...
Si algo se tiene que romper entre nosotros, elijo que sea la distancia que nos separa.
04 diciembre 2021
Vestido azul...
Hablo de mí...
No quiero que el amor sea incondicional.
Porque el amor incondicional no mira.
Porque el otro en el amor incondicional puede ser pisoteado y no revelarse.
Porque pase lo que pase el otro no se va a ir.
No quiero un amor que todo lo perdone,
quiero a un otro que me frene,
que haya discusiones y conflictos.
Quiero un amor condicionado por cómo nos tratemos.
Por el respeto, por los proyectos y espacios personales.
Por elegirnos y acompañarnos.
Un amor que dependa de lo que hagan los dos
para sostenerse y no de uno solo
...
Comprenderás que sentirlo no alcanza, debes demostrarlo
Que los “te quiero” son inagotables y es inútil escatimarlos.
Entenderás que no existen tiempos biológicos para dedicarte a lo que te gusta
Por lo tanto no debes reprocharle a nadie nada de lo que no hiciste.
Sentirás que has errado mil veces el camino por no aprender a decir perdón.
Sabrás que es preferible en ocasiones ser Justo y no siempre tener razón.
Estimarás todo aquello que te fue dado cuando lo pierdas.
Y sabrás que esos gracias que no dijiste ayer, hoy no los escucha nadie…
Por más que los grites, porque vives entre muros sordos.
Y sentencio que sentirás un hambre atroz que no podrás saciar con tu sobrada gula,
Porque a un ser vacío nada lo llenará.
Deberás cambiar constantemente de rumbo, porque no perteneces a ningún lugar.
Porque nunca perteneciste a este, al que arropo…
Correligionarios...
Cómplices de lo escaso.
Ajenos al querer.
Ni con lentes de obligado uso,
Más de sus narices ven.
28 noviembre 2012
Vuelvo a mí. (A mi amado colegio)
Como si en cada baldosa estuvieran atrapadas mis sonrisas más puras, sin ánimos de salir. Como si ausente, pero tan dentro, rogaras permanecer en ese estado mágico, inmaculado, haciendo realidad la metáfora de aquello que se aleja para nunca más volver.
En más de una ocasión llegué hasta la puerta, y pude oler el café que reposaba en preceptoría. Por la ventana, el sol tejía siluetas en la pila de cuadernos. Respiré hondo, y nada. El coraje no era suficiente y me iba, bordeando las aulas, mirando de reojo por las ventanas y en silencio, interrumpiendo con mi sombra los retazos de cielo azul que gobernaba la mañana.
Caminé por resignada vez las calles serenas que, a pesar del tiempo, permanecen tan pueblo que asusta. Las campanas daban las diez, y las palomas se desparramaban una vez más en el aire repleto de dorado otoño. Siete calcadas cuadras, y ese vacío que otra vez me inundaba, ese miedo que latía en medio de mí.
Nunca me atreví. Nunca quise enfrentar el torbellino de sensaciones que se agolpa en el pecho al recordar. Y es que me has dado tanto… me has hecho tanto. Suelo pensar que mi vida ha quedado escondida detrás de tus anchas columnas.
¡Es que yo nací de tus entrañas al mundo! Yo salí a mirarlo de frente y sin miedo. Y si me animé a zambullirme en este lío, fue sólo porque de tu mano llegué al borde. Porque fueron tus ojos los que me contemplaron cada día, testigos de mis fracasos y mis triunfos, de mis caídas y mi crecer.
Entonces no me atrevo a romper esa magia de tinta azul y sweater gris, de tantos inviernos que perecieron en el cuadrilátero de cemento, de golosinas, de aroma a jazmín.
No me animo. Me acuerdo de aquella vez que volví a visitar la casa de mis abuelos. Tan pequeña se había vuelto a la sombra del tiempo que transcurrió sin preguntar… Tan sola estaba, tan frágil, tan lejana y sin color. Ya no estaban los abuelos, no había niñez, ni dulzura, ni sonrisa. Tan diferente era, que lo pienso y se me eriza la piel.
No puedo. Volver sola, adulta, con otros pasos, otra voz… y que todo sea nuevo. Que los ojos de este mundo que me atrapa, me hayan transformado la mirada. Sería tan cruel mirarnos y no reconocernos, tan frío vernos a solas, sin la magia que llevábamos a cuestas. Y el armario, el espejo, el amanecer colándose por la ventana, el griterío, el timbre, ¡y tanto!
¿Cómo puedo volver así, a manos vacías y sueños partidos? ¿Y si el brillo y la frescura fueran sólo ilusiones olvidadas? ¿Qué haré en la galería, cuando lluevan los recuerdos empapándome de ausencia?
Quizás llore, o puede que estalle en sonrisas. Lo cierto es que nos conocemos tanto, que estoy segura de poder descifrar en tu mirada las piezas que le sobran al olvido. Y tengo tantas ganas de mostrarte mi orgullo de haber caminado a tu lado, que sonreirías conmigo al saber que soy feliz porque me enseñaste a serlo.
Y aquí estoy, frente a tu puerta, dispuesta a atravesar esta distancia invisible que nos separa. Traigo en mis manos lo más preciado que tengo, que me diste y he cuidado contra los retos del tiempo. Te daré esto que me quema como una luz, acá adentro. Te mostraré que conservo, contra mareas y vientos, la Fe intacta y para siempre, aunque el mundo me sea ajeno. Y me guardo acá, en el alma, las palabras, Rayuela, los recreos, los abrazos, los silencios. Lo amado, lo vivido, los cuentos y los secretos. Y aunque cambies, aunque duela, aunque tarde, aunque lejos, no olvidarán mis mañanas que conmigo yo te llevo, como esa piedrita que, salto a salto, me lleva al Cielo.
23 noviembre 2012
Ya no será... (Idea Vilariño)
29 octubre 2012
Porque esta noche he decidido...
23 octubre 2012
Clown (viejo bar)
Cruzas al viejo bar.
Hace tiempo, pierdo el tiempo acá.
Me vas a dar…
Un poco más que una puta sobra.
En la copa tu mueca mostras.
Y ahí llegas
Montada en tu bondad.
Disfrazándome otra vez de clown.
Te presentas…
Casta, pura y angelical
Retocada de ingenuidad.
Se abre el juego
Mi espina en la mano está
Te asusta un poco tu verdad
Y va saliendo bien…
Y ahí estas…
Sonriendo otra vez
Compartiendo secretos que...
Ya no más
En mi realidad
Tu sonrisa y el viejo bar
Te distraes…
Atragantada con tu virtud
El plan no esta saliendo bien.
Y ahí te vas…
Fugándote otra vez
Compartiendo secretos que...
Ya no más…
Embriagándome otra vez
De tu sonrisa, en el viejo bar.
Pequeños sueños...
Se aleja casi
indiferente,
deslizando su mirada por sobre su hombro.
Reposando en mí, esperanzas.
Poco, y a la vez, único
prisma de luz.
Dentro del auto,
Con los vidrios empañados,
no puedo ver, ni sé dónde estoy.
Se acerca lentamente
No reconozco su rostro
y tampoco puedo huir.
Me siento caer eternamente
sin poder sujetarme.
Hacia donde mire,
su figura acéfala está allí.
Todo empieza de madrugada
y a cada momento.
El amanecer le pone fin al encuentro.
Sueños.
05 octubre 2012
Cortocircuito...

09 septiembre 2012
Duérmete... (Tu propio veneno)
Que intentan dos locos tranzar,
Armas un retorno propio, parejo.
De donde van tus píes?
Que el abismo esta en cualquier parte.
Mi amor hermano, mi amor también.
Vos elegís hasta donde queres llegar.
Vos trampeaste a la muerte.
Y a la vida, y a lo que viene atrás.
No te tires, no te mates.
Sos tu propio veneno pibe,
Sos tu propio veneno a veces.
Vos elegís hasta donde queres llegar.
Vos regateaste a la muerte.
Duérmete niño, Duérmete ya.
Que viene el lobo,
Te comerá.
Duérmete niño duermete ya
Que viene el lobo
Y te comerá..
Y no tendrá piedad.
Vos elegís hasta donde queres llegar.
Vos engañaste a la muerte.